Flores de primavera en Egipto


Egipto-El_Cairo-conflictoLa “primavera árabe”, si evaluamos objetivamente sus resultados, lejos de aportar algo, ha terminado prostituyendo las bases estructurales de la democracia que justamente promueve. Pudiera ser que, en un primer momento, se vea a este tipo de revuelta popular como mecanismo de catarsis social que, logrando atraer la atención y terminando con la indiferencia y la reticencia del orden establecido –independientemente de la legitimidad o no de éste- logre, en cierto modo, coyunturales cambios. Sin embargo, dejan el camino abierto para que en ellas se involucren intereses y poderes oscuros que, aprovechando la ausencia de organización lógica sobre bases sociales y políticas consistentes, se encarguen de mal dirigir las masas hacia objetivos coyunturales que en definitiva lleven a los países a estadios que sus ciudadanos nunca desearon. Sigue leyendo

Vi a Chávez conciliar


Uribe-ChávezTranscurría la tarde del 07 de marzo del 2008 y, aun dentro del moderno auditorio del Ministerio de Relaciones Exteriores, se sentía un ambiente de desagradable calor. Había pasado cerca de ocho horas desde que, en la mañana de ese día, el entonces presidente de Guyana, Bharrat Jagdeo, abriera la ronda de discursos de los Jefes de Estado y de Gobierno que asistían a la XX Cumbre de Jefes de Estado del Grupo de Río que se celebraba en Santo Domingo.

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Chávez y la integración más allá de Venezuela


correaEl pasado fin de semana, Chávez, de regreso a Venezuela luego de estar en Cuba por asuntos médicos, ha “puesto orden en la casa” como previsión a una posible ausencia definitiva suya a causa de la enfermedad que le aqueja.

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Los tuareg, una nación sin Estado


Podría causar cierta extrañeza para algunos el hecho de que nos refiramos a un pueblo que, a nuestro entender, constituye una nación y que, sin embargo, no posee un estado y otros podrían afirmar que los tuareg no tienen un estado porque ni siquiera llegan a ser nación.No obstante estos pareceres, y basándonos en los más elementales conceptos sociológicos, una Nación es un conglomerado de personas que comparten usos y tradiciones y que están atados firmemente a la idea del nacionalismo como lazo conductual, estando dentro de un país determinado o bien, dispersos en diferentes puntos geopolíticos.

El Estado es entonces, ese mismo grupo de personas, pero con una base jurídica que reglamenta sus relaciones legales y sociales, con una gerencia gubernamental determinada, y que están enclavados en un territorio delimitado y soberano en el que sus habitantes se abrazan al patriotismo. De manera que, se infiere que el Estado es una nación jurídica y políticamente organizada. Sigue leyendo

Umbral de un nuevo ciclo de historia


El descubrimiento de America en el año 1492 marca el fin de la Edad Media, que inicia en el año 476 con la caída del Imperio Romano de Occidente.Algunos aducen, en cambio, que este ciclo de la historia termina alrededor del 1453, fecha en la que coinciden tres elementos de naturaleza diferente, pero que, sin embargo, cambiarían radicalmente la visión del mundo de la época: la caída del Imperio Bizantino, la impresión de la Biblia de Gutenberg o invención de la imprenta y el final de la Guerra de los Cien Años. Cualquiera de las dos tesis coincide en que este ciclo histórico perduraría por espacio de alrededor de mil años.

Desde 1453 o 1492, si asumimos cualquiera de las dos fechas propuestas como final de la Edad Media e inicio de la Edad Moderna, transcurrirían unos trescientos años hasta 1789, cuando, con la Revolución Francesa, se inicia la Edad Contemporánea en la que vivimos hasta hoy por espacio de doscientos veintidós años.

La alternación de los ciclos históricos, como podemos ver, requiere cada vez de menos tiempo.

Para que hoy estemos hablando de esta división debieron suceder acontecimientos radicales que transformaron la historia en un antes y un después a su ocurrencia; no así en el mundo en el que vivimos hoy, en el que elementos y fenómenos de importancia demoledora, pero que en muchos casos son invisibles, imperceptibles quizás, pero de una poderosa e impredecible naturaleza, cuya acumulación produce en algún momento una erupción importante en todos los órdenes, marcan, a nuestro entender, hitos que nos estarían dando la señal de la entrada irreversible de todo el sistema en una nueva era de la historia.

La Cumbre del G20, grupo élite que abarca los diecinueve países más industrializados del planeta más la Unión Europea como bloque económico, se reúne en Cannes, Francia, en medio del mayor ambiente de incertidumbre global desde la crisis financiera del 2008 y con una situación mundial enmarcada en cambios relevantes que deben ser tomados en cuenta.

La eurozona se tambalea en medio de importantes disquisiciones que no fueron tomadas en cuenta a la hora de la conversión de las economías en un bloque homogéneo en el que no se tomaron en cuenta las diferencias culturales, políticas y económicas de los países fuertes con los más débiles. El dólar, por otro lado, pierde cada día mas fuerza y ya no puede garantizar la estabilidad que mostraba en otros tiempos, produciendo que, frente a la virtual parálisis del sueño europeo convertido en “unión” y la incertidumbre en torno al euro, el mundo se acerque peligrosamente, como ha señalado reiteradamente el FMI, a una recesión económica de efectos impredecibles y de profundidad y más difícil manejo que la acaecida en el 2008-2009.

Otros elementos ofrecen señales de una variación indetenible hacia nuevos modelos vivenciales a nivel planetario. Por ejemplo, la emersión sostenida de países del Asia y América Latina frente a las tradicionales potencias europeas y norteamericana. China, Japón, Corea, La India e Indonesia tienen un peso en las relaciones internacionales inconmensurable, tanto así que la Unión Europea ve en China la posible salvación a su economía, algo que de producirse, colocaría a ese país en una posición internacional de niveles históricos haciendo variar la balanza de fuerzas desde el occidente hacia el oriente de manera indiscutible, sin mencionar los gastos y experimentos que en materia armamentística se producen en esa zona.

 Pero también podríamos mencionar la ineficacia de la ONU y su Consejo de Seguridad para lidiar con conflictos entre Estados y para garantizar la convivencia pacífica entre ellos, o los casos de protesta que a nivel global adquieren diferentes nombres: Indignados, Primavera Árabe, Occupy Wall Street, Anónimous, etc. y que son una muestra del hastío generalizado hacia el sistema predominante y que, observándolos de forma pragmática, solo saben que están cansados del “orden actual”, pero no tienen claro lo que quieren crear y esa situación los convierte en presa fácil y carne de cañón para que intereses oscuros les utilicen y les manipulen.

Definitivamente, avanzamos hacia otra era en la historia de la humanidad. Ojalá que lo que hemos de ver sea mejor que lo que hemos visto.

Entre la Odisea del Amanecer y el Harmattan


 

Para los que estén pensando que este nombre tiene algo que ver con la novela épica de Homero sobre el viaje de Ulises, están equivocados y para aquellos que, yéndose por el patrón de sonido puedan asociar el segundo término (Harmattan) a algún evento de la India o algo parecido, lamentablemente, también lo están.

¨Odisea del Amanecer¨ es el nombre con el que los Estados Unidos han apellidado su mision de ¨protección a civiles en Libia¨ y ¨Harmattan¨ es como ha llamado Francia a su operación en este país, palabra con la que se designa igualmente a un viento seco y polvoriento de África Occidental.

Si observamos el significado temático de ¨Odisea¨ tendríamos que hablar de: un viaje largo, en el que abundan los sucesos adversos y favorables al viajero, pero en este caso en especifico sería por los caminos ¨del amanecer¨. Y entonces cabría preguntarse ¿un amanecer para quien o para quienes? ¿para los libios? ¿Para Gadafi? o ¿para los intereses americanos y europeos en aquel país dueño de opulentas fortunas y de bondadosas canteras petrolíferas? o quizás ¿un nuevo amanecer en el que se despiertan nuevos odios y nuevas cuentas que arreglar en un futuro entre oriente y occidente o más bien entre religiones?

 Los Estados Unidos, en su afán de resguardar la posición auto asumida de ¨policías del mundo¨ se arriesgan a enfrentar sucesos adversos y favorables en la vía hacia un amanecer incierto, en un país en donde no existe mas instituciones que el espíritu de un pueblo adepto a las directrices trazadas por Gadafi desde 1969 y aquellas formadas coyunturalmente por los nuevos rebeldes que, impulsados por el aluvión revolucionario surgido desde las protestas recientes en Túnez y en Egipto, tratan por todos los medios de hacer saltar de la poltrona de gobierno al emblemático Muamar el Gadafi.

Francia, por su parte, ha decidido a fuerza de misiles y de bombazos, levantar una ¨tormenta polvorienta en Libia ¨ capaz de destruir desde sus cimientos el régimen ¨gadafiano¨ para sustituirlo por… Aquí surgen las preguntas ¿una vez llevada a cabo la odisea norteamericana y levantada la ventisca destructora de Francia dejando destruida la institución principal de gobierno en Libia: la familia Gadafi, quien va a dirigir allí? ¿El amanecer del que habla los Estados Unidos será beneficioso para los libios que han de ver en manos extranjeras su principal riqueza y patrimonio milenario: el petróleo? ¿Este nuevo amanecer vale la vida de civiles que han de perderse en medio del polvo lúgubre que en estos momentos esparce muerte y desolación en las calles de Libia? ¿No se estará buscando lograr el manejo absoluto de intereses económicos y geoestratégicos con el pretexto de regalar a los libios un nuevo amanecer que indefectiblemente se ve turbio por el efecto del Harmattan?

Subsisten preguntas sin contestar que traerán respuestas inimaginables…