El atardecer de un símbolo eterno


mandelaDesde mi infancia hasta el día de hoy, contrario a muchos – sobre todo a los románticos – detesto los atardeceres… me producen tristeza. Las primeras experiencias que recuerdo y que están asociadas a este fenómeno ineludible que se superpone a la luz del día, provienen de reminiscencias de niño en las que, aquellas montañas que rodeaban el pequeño valle en el que estaba enclavada la cálida morada de nuestros padres – allá por las lomas de Constanza –  servía de cuna a las ya débiles luces del sol que comenzaban a agonizar y a dar paso a la taciturna y enorme oscuridad, que solo esclarecía su aspecto cuando, a lo alto, allá en el firmamento, comenzaban a brillar las tintineantes estrellas… y en cuanto a la tristeza, solo se deshacía cuando la madre, sabedora de esa debilidad, dedicaba unos minutos a “arrullar” a su primogénito. Sigue leyendo

La profecía de los mayas en las calles de Siria


siriaEn las calles de Siria la profecía de los mayas se cumple todos los días. Justo hasta hoy, 21 de diciembre del 2012, fecha en la que según voces agoreras y “apocalípticas” el mundo terminaría para todos los mortales, éste se ha acabado para cerca de 45,000 almas –mal contadas y sin incluir a los desaparecidos- entre ellas, mujeres, niños, ancianos, y, por supuesto, soldados pro régimen, “rebeldes”, terroristas y demás yerbas aromáticas que mantienen desde hace 21 meses un conflicto que desangra literalmente a ese país.

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