Siria, cordura y diálogo vs. intereses (1 de 2)


siriaLa ciudad de Danzig dejó de ser territorio alemán y pasó, a raíz del Tratado de Versalles, a estar bajo la tutela de la Liga de Naciones, en una especie de protectorado polaco. Para Hitler esto era inaceptable y se propuso, en la búsqueda del “Lebesraum” o “espacio vital”, recuperar ese territorio de cualquier manera. Sigue leyendo

Dudosos frutos de una primavera que no acaba


primavera_arabe_f_008Ayer escuché al ministro de defensa de España, Pedro Morenés, referirse a la situación heredada en Libia de la laureada primavera árabe, como un escenario de “resultados espantosos”. Esa frase me hizo reflexionar sobre el rosario de situaciones que se han producido como consecuencias de ese “fenómeno social”, disímiles en su forma, pero que en el fondo parecen leyendas urbanas emanadas del mismo libro y escritas por el mismo autor. Sigue leyendo

La profecía de los mayas en las calles de Siria


siriaEn las calles de Siria la profecía de los mayas se cumple todos los días. Justo hasta hoy, 21 de diciembre del 2012, fecha en la que según voces agoreras y “apocalípticas” el mundo terminaría para todos los mortales, éste se ha acabado para cerca de 45,000 almas –mal contadas y sin incluir a los desaparecidos- entre ellas, mujeres, niños, ancianos, y, por supuesto, soldados pro régimen, “rebeldes”, terroristas y demás yerbas aromáticas que mantienen desde hace 21 meses un conflicto que desangra literalmente a ese país.

Sigue leyendo

Una extraña primavera árabe


Justo cuando en los Estados Unidos y en gran parte del mundo se conmemoraba tristemente el décimo primer aniversario de los atentados terroristas del 11 de septiembre del 2001 contra las torres gemelas en Nueva York, en Libia, antiguo bastión de Muanmar Gadafi, específicamente en Bengasi, una importante ciudad a orillas del mar mediterráneo, la sede del consulado americano era atacada salvajemente y los integrantes de la legación consular, presas del terror y entre bombazos, disparos y un humo asfixiante, trataban de huir para salvar sus vidas, mientras los pocos guardias de seguridad repelían a duras penas el ataque. Sigue leyendo