Venezuela, esta vez sin Chávez


maduroEn diciembre del pasado año, en un artículo que serví para este mismo periódico, y justamente comentando el escenario político en Venezuela tras el regreso de Chávez a su país a disponer detalles previos a lo que se convertiría en su partida definitiva y, a raíz de eso, del posible ascenso de Nicolás Maduro a la presidencia, Sigue leyendo

Conflicto fronterizo con olor a petróleo


Hacer un análisis histórico con el objetivo de forjarnos una idea de a quién pertenecen por fin las islas que mantienen enfrentados a Japón y a China es, simplemente, un ejercicio pueril.

Y no lo es porque carezca de importancia, sino porque esta discusión sobre la base de elementos históricos ha durado siglos, pues el tema de la propiedad de estas islas – cinco islotes y tres peñones específicamente- llamadas Senkaku en Japón y Diaoyou en China, no viene (como algunos piensan) desde el Tratado de Shimonoseki en 1895, mediante el cual China le entrego Taiwán y todas sus islas adyacentes, Liaodong y otras posesiones a Japón, sino que desde que se inicia la graficacion de los mares adyacentes al Este y Sudeste asiático, estas disputas están plasmadas en los mapas dependiendo del país al que perteneciera el geógrafo dibujante. Sigue leyendo

Necesita el alma del hombre un lugar donde acampar…


Por esa razón vemos la iglesia inundada de “fieles” a cada domingo… por esa razón, los bares guardan el mejor trago para el comensal que no tardará en llegar con la garganta seca, pero mucho más con el alma sedienta… por esa razón los menos favorecidos por los hilos de la vida tratan de hilvanar su destino corriendo detrás de políticos como si éstos tuvieran la potestad de, cual si fuesen magos, hacerles cambiar su estrella… los mismos políticos que a su vez buscan un lugar donde acampar, en la mayoria de las veces sin encontrarlo más que en las veleidades de sus propias tropelías políticas y sociales…

La necesidad de encontrar un lugar donde “resetear” el alma se convierte en  una búsqueda constante en la vida del ser humano, aún cuando éste no lo advierte…

Lograr una posición social preponderante, ganarse la lotería, encontrar a la persona adecuada para “compartir” con ella nuestros triunfos y endilgarle groseramente nuestros fracasos, comprar una casa con la intención de estar a gusto en ella, aunque al final solo exista allí mucho disgusto,  en fin, todo lo que hace el hombre en su día a día, solo persigue el fin ulterior de llegar a ese estadio de su vida en el que todo se conjuga de manera perfecta, aunque solo sea por diez segundos o en el mejor de los casos, dure toda una vida.

Es el ser humano egoísta en esa procura… busca a contrapelo, incluso, de su propio raciocinio… paga aun sabiendo que lo que está adquiriendo no representa exactamente lo que aspira, sin embargo, se va nutriendo poco a poco de nimiedades con la ambición de que ellas le regalen instantes  de sosiego y de sombra a su mustia alma…