Mercosur, motor de integración económica en América del Sur


mercoCuando un bloque de integración subregional abraza más del 70% de la población total de su región, representa, sin lugar a dudas, un actor de principalía indiscutible en las relaciones internacionales, no solo de su zona de influencia directa a nivel regional, sino también como ente de equilibrio en las negociaciones sobre temas pasibles de afectar sus intereses en tanto bloque, o a los países miembros del mismo, en términos individuales y que, por medio de este tipo de integración, adquieren una proyección que traspasa sus fronteras físicas. Sigue leyendo

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Chávez, ante un escenario histórico


En dos días, alrededor de 17 millones de personas acudirán a las urnas en Venezuela para elegir al presidente que gobernará desde Miraflores por los próximos seis años, y tendrán que optar entre Henrique Capriles o refrendar en su cargo al actual mandatario Hugo Chávez. Sigue leyendo

Error de cálculo de Paraguay lleva a Venezuela al Mercosur


Una de las razones por las que el congreso paraguayo decidió llevar a juicio político y destituir de manera sumaria al entonces presidente Fernando Lugo, fue la aquiescencia de éste último a que Paraguay se adhiriera al Protocolo Ushuaia II que, entre otras cosas, establece la posibilidad de que Mercosur adopte sanciones severas, como cerrar total o parcialmente las fronteras terrestres y suspender o limitar el comercio, el tráfico aéreo y marítimo, las comunicaciones y la provisión de energía y servicios al Estado Miembro en donde se produjese una ruptura del orden democrático. Sigue leyendo

Paraguay plantea reto a democracia en AL


El juicio político es una figura jurídica que hereda el continente americano del “impeachment” anglosajón y del “juicio de residencia” estudiado por los historiadores del derecho y proveniente del antiguo ordenamiento jurídico castellano e indiano.

Fue adoptado por primera vez en América en la constitución de los Estados Unidos de 1787 como una manera de equilibrar el poder entre el Ejecutivo- encarnado en la figura presidencial- y los demás poderes del Estado, por lo que, para su puesta en ejercicio deben concurrir –sigue siendo igual en la actualidad- el presidente de la Corte Suprema (presidiendo el juicio) en representación del Poder Judicial y el Senado, en representación del Poder Legislativo, siguiendo un sometimiento hecho por la Cámara de Representantes, y para lo cual deben prestar juramento especial de manera que se revista el proceso de objetividad jurídica y no se convierta así en el fútil y anómalo ejercicio de un poder legislativo en funciones de poder judicial.

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