El atardecer de un símbolo eterno


mandelaDesde mi infancia hasta el día de hoy, contrario a muchos – sobre todo a los románticos – detesto los atardeceres… me producen tristeza. Las primeras experiencias que recuerdo y que están asociadas a este fenómeno ineludible que se superpone a la luz del día, provienen de reminiscencias de niño en las que, aquellas montañas que rodeaban el pequeño valle en el que estaba enclavada la cálida morada de nuestros padres – allá por las lomas de Constanza –  servía de cuna a las ya débiles luces del sol que comenzaban a agonizar y a dar paso a la taciturna y enorme oscuridad, que solo esclarecía su aspecto cuando, a lo alto, allá en el firmamento, comenzaban a brillar las tintineantes estrellas… y en cuanto a la tristeza, solo se deshacía cuando la madre, sabedora de esa debilidad, dedicaba unos minutos a “arrullar” a su primogénito. Sigue leyendo

Juegos de poder en la cancha… y en las calles


brasilEl hombre puede ser, como afirmaba Protágoras, la medida de todas las cosas. Como ser histórico y en el orden de la creación de su “propio diario biográfico” es, como en las sociedades, el creador de sí mismo; por tanto, sus acciones definen y “miden” el contexto personal y colectivo en el que en determinado momento de la historia se desarrollan, haciendo desarrollar, a su vez, su medio societal y quizás hasta su propia dimensión humana. Surge a partir de esta frase la idea del relativismo subjetivista que señala la imposibilidad de tener una verdad absoluta y universal que marque por igual a todos los hombres y el concepto de la versatilidad de este frente a distintas circunstancias. Ortega y Gasset lo diría muchos siglos después de esta forma “yo soy yo y mis circunstancias”. Sigue leyendo

La península coreana a los pies de la diplomacia


koreaEn días pasados la prensa internacional daba cuenta del llamado a la cordura que hacía el secretario general de la ONU Ban Ki Moon,  refiriéndose al conflicto en la península coreana. Ese pronunciamiento lució lo más cercano al cumplimiento vago de una obligación derivada de un cargo que la preocupación genuina de un líder que representa al máximo organismo  encargado de velar por la preservación de la concordia y la paz mundial. Sigue leyendo