Siria, cordura y diálogo vs. intereses (1 de 2)


siriaLa ciudad de Danzig dejó de ser territorio alemán y pasó, a raíz del Tratado de Versalles, a estar bajo la tutela de la Liga de Naciones, en una especie de protectorado polaco. Para Hitler esto era inaceptable y se propuso, en la búsqueda del “Lebesraum” o “espacio vital”, recuperar ese territorio de cualquier manera. Sigue leyendo

Seguridad Vs privacidad. Distopía ultramoderna


privacidadEscuchar al presidente Obama hablar sobre la incompatibilidad de la seguridad y la privacidad me remonta mentalmente a lo que definieron Tommas Hobbes y Jean Jacques Rousseau como el “contrato social”. Sigue leyendo

La computadora y el Internet en las Relaciones Internacionales y la Diplomacia


Hablar sobre la importancia de la computadora y el internet en el desempeño de las Relaciones Internacionales y la Diplomacia, necesariamente  se convierte en un tema común en cuanto a su relevancia en relación con otras disciplinas y/o ciencias sociales; esto así porque la innovación, creación y progreso en el campo computacional ha traído un conjunto de cambios y todo un cúmulo de elementos evolutivos y revolucionarios a nivel general y en todos los ámbitos del saber.

Factores evolutivos que suman elementos de cambios en la medicina, en la ingeniería, la arquitectura, el comercio, los movimientos bursátiles y/o de capitales simples, las actividades de corte didáctico, entre otras muchísimas cosas más, no podrían pasar desapercibidos en cuanto a la disciplina que se refiere a la creación, cultivo, fomento y protección de las relaciones interestatales y de cooperación multilateral, denominada “DIPLOMACIA”.

Una diplomacia que a lo largo de los siglos ha venido experimentando cambios significativos, pero que sin embargo, mantiene aun en el desglose de sus mecanismos, elementos tradicionalistas y de carácter consuetudinario que, en el día de hoy, se combinan con los avances espectaculares de una era dominada por la computación y por todos sus magníficos módulos de avance, creándose entre ellos una verdadera y fructífera relación simbiótica.

Los avances tecnológicos encarnados en “la computación y el internet” son, hoy por hoy,  el coadjutor perfecto e imprescindible en el progreso y evolución técnica y cualitativa de las relaciones internacionales; basta con observar la variación en términos de tiempo, dinero y sobre todo, en la resolución de problemas que, en épocas pasadas, constituían verdaderas trabas al avance expedito de los procesos en el terreno de la diplomacia y las relaciones internacionales y que con la invención y adecuación de sistemas computacionales complejos, todos han sido colocados de manera automática dentro del ámbito de asuntos que, de forma cotidiana, son fáciles de resolver; de manera que, las cuestiones que antes, por ausencia de métodos tecnológicos adecuados, llevaban a los Estados a esperar por largos periodos de tiempo para recibir respuestas y/o alternativas favorables a sus iniciativas, son en la actualidad, cosas de la historia.

Sistemas informáticos e inteligentes que generan datos en fracciones de segundos y que traducen de manera simultanea infinidad de caracteres en las grandes convenciones realizadas a nivel mundial en donde se dan cita los grandes actores de las relaciones interestatales que mantienen en el mundo un cierto equilibrio y que interactúan de manera distinta resguardando los intereses particulares de sus respectivos países, son tan solo una muestra de la importancia sin precedentes de esta invención llamada computadora y de su buque insignia denominado “internet”.

Días eternos, meses de espera, incluso, años de expectación, eran, en un pasado no muy lejano,  aspectos comunes y “normales” en los envíos de documentaciones desde lugares remotos en donde existían legaciones diplomáticas de nuestros países; hoy todo ha cambiado, y con un solo click son remitidas, con la celeridad de un rayo, cantidades enormes de datos, con la consabida presencia de elementos que garantizan la seguridad en la discrecionalidad de los mismos.

En resumen, la diplomacia contemporánea y las fluidas relaciones que mantienen los Estados hoy en día, serían factores de naturaleza trunca sin la determinante presencia de sistemas informáticos-computacionales que le ofrecen el respaldo técnico y concreta garantía de un mundo de posibilidades realizables, en donde día a día se lucha por alcanzar niveles óptimos de profesionalidad con la meta sine qua nom de crear un mundo más humano, con niveles más altos de respeto a la dignidad del Hombre-Estado y con la esperanza de construir sociedades en donde prime la objetividad y la cooperación irrestricta en la consecución de intereses comunes.