Dudosos frutos de una primavera que no acaba


primavera_arabe_f_008Ayer escuché al ministro de defensa de España, Pedro Morenés, referirse a la situación heredada en Libia de la laureada primavera árabe, como un escenario de “resultados espantosos”. Esa frase me hizo reflexionar sobre el rosario de situaciones que se han producido como consecuencias de ese “fenómeno social”, disímiles en su forma, pero que en el fondo parecen leyendas urbanas emanadas del mismo libro y escritas por el mismo autor. Sigue leyendo

Anuncios

América Latina “Ghana”


fragata

Por Robert Takata

Les confieso que ahora, sentado frente al computador (son las 11:56 a.m. del jueves 10) y dispuesto a escribir para la entrega de mañana, no logro decidir sobre qué tema opinar pues quisiera hablar sobre la “fiesta popular” que –aun en un escenario precario en la salud de Chávez- vive hoy Venezuela, Sigue leyendo

Chávez y la integración más allá de Venezuela


correaEl pasado fin de semana, Chávez, de regreso a Venezuela luego de estar en Cuba por asuntos médicos, ha “puesto orden en la casa” como previsión a una posible ausencia definitiva suya a causa de la enfermedad que le aqueja.

Sigue leyendo

Paraguay plantea reto a democracia en AL


El juicio político es una figura jurídica que hereda el continente americano del “impeachment” anglosajón y del “juicio de residencia” estudiado por los historiadores del derecho y proveniente del antiguo ordenamiento jurídico castellano e indiano.

Fue adoptado por primera vez en América en la constitución de los Estados Unidos de 1787 como una manera de equilibrar el poder entre el Ejecutivo- encarnado en la figura presidencial- y los demás poderes del Estado, por lo que, para su puesta en ejercicio deben concurrir –sigue siendo igual en la actualidad- el presidente de la Corte Suprema (presidiendo el juicio) en representación del Poder Judicial y el Senado, en representación del Poder Legislativo, siguiendo un sometimiento hecho por la Cámara de Representantes, y para lo cual deben prestar juramento especial de manera que se revista el proceso de objetividad jurídica y no se convierta así en el fútil y anómalo ejercicio de un poder legislativo en funciones de poder judicial.

Sigue leyendo

Los Tratados Internacionales en el marco del nuevo Tribunal Constitucional dominicano.


 

Con la proclamación de la nueva constitución de la República Dominicana  , el 26 de enero del 2010, nace un órgano cuyas atribuciones constitucionales hacen de él un paradigma en el ordenamiento jurídico del país, nos referimos al Tribunal Constitucional; el cual, tiene la encomienda, establecida en el numeral 2 del artículo 185,  entre otras cosas, de ejercer el control preventivo de los tratados internacionales previo a su aprobación congresual.

Esto es un elemento tan importante como innovador en la ratificación de los instrumentos internacionales con los cuales se compromete el país, sobretodo en el entendido de que, teniendo los tratados internacionales carácter básico en la jerarquía de las leyes y perteneciendo los mismos al bloque de constitucionalidad del Estado, la República Dominicana asume con la creación de este tribunal una postura de introspección seria y comprometida que sin lugar a dudas, ha de garantizar la firma y ratificación  sólo de los compromisos internacionales que vayan en beneficio del país, que no colijan con las normas constitucionales establecidas a nivel interno y que sobretodo no comprometan ni menoscaben con responsabilidades quiméricas el futuro de la nación.

En ese sentido, todos los acuerdos internacionales que habían sido sometidos por el Poder Ejecutivo al Congreso Nacional para su aprobación y que al momento de la proclamación de la constitución, entiéndase 26 de enero del 2010, no la hubiesen alcanzado, han sido devueltos a éste para que los mismos sean sometidos al debido control preventivo del Tribunal Constitucional,  papel que por el momento, hasta tanto sean escogidos los miembros de dicho tribunal por el Consejo Nacional de la Magistratura, lleva a cabo la Suprema Corte de Justicia; todo esto como una forma de cumplir a cabalidad con lo dispuesto por la misma Carta Magna.

El Ministerio de Relaciones Exteriores no se exime de las responsabilidades de gestionar todo lo relacionado al proceso de ratificación de los instrumentos internacionales y, a través de su Viceministerio Enlace con el Congreso Nacional, continúa dando seguimiento paso a paso a todo el proceso constitucional correspondiente.

EL PECADO DE LEONEL FERNANDEZ…


Blanco y Negro

Al parecer, ser “NEGRO” es un pecado en HONDURAS… Cuando leemos algunos de los comentarios atizados por los sectores poderosos y ahora detentores (de facto) de la conducción del Estado hondureño hacia la propuesta del Presidente de la República Dominicana, Dr. Leonel Fernández, sobre la posibilidad de lograr el retorno de la constitucionalidad democrática en aquel país en base a la “suspensión temporal” del mismo del Acuerdo de Libre Comercio con Estados Unidos (DR-CAFTA), nos da la ligera impresión (por la cantidad de comentarios que contienen este tipo de denominativo) de que ciertamente esa condición innata de coloración de la piel es motivo de mofa y  escarnio en aquel país de Centroamérica.

Y es que, viéndolo bien, los comentarios racistas y en cierto modo “xenófobos” si se toma en cuenta que los hondureños blancos son minoría en Honduras y que la población está formada mayoritariamente por indígenas, mestizos y negros (garífunas, misquitos, lencas, etc.), y con solo una minoría blanca, son referente axiomático de la realidad que vive aquel pueblo en donde es común escuchar la chanza de parte de los “blancos” de que “los negros hondureños no comen chocolate por temor a morderse los dedos”, sin tener en cuenta que son éstos los artífices operacionales del poco o mucho desarrollo que allí pueda exhibirse.

Sin embargo, es fácil de entender esta reacción y además el empeño por colocar al Presidente Fernández dentro de ese estigmatizado conglomerado societal,  máxime cuando estos grupos vienen realizando una lucha encarnizada y desigual en favor  del retorno al imperio de la soberanía del pueblo, expresada una vez en las urnas a favor de Zelaya y ultrajada ahora por los detentores de este coup d´etat en detrimento de la constitucionalidad y la democracia lograda a duras penas por aquel pueblo.  Leer http://www.biodiversidadla.org/content/view/full/50409.

Al Dr. Leonel Fernández, creo que muy poco le importa si su piel tiene un tono más oscuro al de algunos “privilegiados” si así se lo creen, hondureños. Tampoco le importa, estoy seguro, tener una tonalidad cutánea más clara a la de esos mismos “blancos privilegiados”; al Presidente dominicano solo le alienta la idea de que, en un marco de cooperación con los países del área, se pueda llevar a cabo un plan que pueda llevar a ese hermano país de Honduras el sosiego que le garantiza al ciudadano saberse representado, bien o mal, por un gobierno que ha sido elegido por él, por medio del libérrimo derecho del sufragio.

Es cierto que hay un ingrediente de “oportunismo” en la propuesta de Fernández, como apuntaron algunos en Honduras… Oportunismo que trata de aprovechar la “oportunidad” valga la redundancia, de llevar a cabo la intifada que lleve a ese país a disfrutar del derecho que le asiste de tener autoridades elegidas por el pueblo, por medio de la soberanía del voto; oportunidad que puede ser encontrada en los términos establecidos por el propio Acuerdo para dirimir conflictos que envuelvan a los Estados Partes del mismo.

Por tanto, El Dr. Leonel Fernández ha hecho una propuesta que, si es tomada en cuenta por los países que forman parte de este TLC, obviando intereses que van a ser tocados negativamente con la posible suspensión de ese Estado, sobretodo los de aquellos países que como Costa Rica mantienen un comercio fluido con Honduras, podría resultar un factor de fuerza que traiga el retorno de la democracia a este país de dignos negros, Honduras.

Un abrazo a los hermanos hondureños!!!