El Fracaso de un Plan de Paz


Al cumplirse un año y un mes que se iniciaron las protestas contra el régimen de Bashar Al Asad en Siria, la ONU, por medio de su enviado especial Kofi Annan, firma y logra “poner en vigor”, el 12 de abril pasado, un plan de paz que, para la comunidad internacional, representaba una esperanza de avenimiento y diálogo entre las partes en conflicto con el propósito de detener la escalada progresiva de violencia y muerte que se ha estado produciendo en Siria a lo largo de este último año.

A un mes y semanas de que se produjese ese “ensayo” de tregua, muy lastimosamente, hay que decir que todo ha sido un verdadero fracaso. Solo 6 puntos conformaban este plan de paz, los que podían resumirse en un alto al fuego, apertura de negociaciones, autorización de entrada de ayuda humanitaria, todo esto con el fin ulterior de que, luego de calmar los ánimos allí, se iniciase el empedrado camino hacia la transición democrática. Ninguna de las partes lo ha respetado.
Sigue leyendo

Siria, en el tablero del poder


Cuando veo opiniones disidentes en relación a un posible ataque israelí a Irán, en sus “sobradas” razones para embestir quizás en forma “preventiva “en los lugares en donde se enriquece uranio  iraní, y por otro lado escucho los que comentan acerca del potencial bélico que podría tener Irán para repeler un ataque; en el inconveniente de las distancias que tendrían que recorrer los aviones de combate israelíes sin reabastecerse si quisieran llevar la cantidad de explosivos suficientes para destruir los búnkeres bajo tierra, entre otras muchísimas conceptualizaciones que pudieran ser valederas, pienso que el mundo está entretenido en un juego de poder basado, esta vez, en la propagación interesada de una “idea cosmogónica” de miedo a lo nuclear que tiene por objetivo distraernos de las verdaderas razones que existen detrás de este telón de humo, en el que Siria representa la pieza clave con la que, necesariamente, darán el jaque mate a Irán y se iniciará una recomposición del “tablero mundial” no sin antes bañar el proceso con la sangre de inocentes. Sigue leyendo