América Latina. Dos caminos, un solo continente


latinoamericaLa desaparición física de Hugo Chávez se ha convertido en el pistoletazo para nuevas alianzas geoestratégicas en Latinoamérica. La debilidad que exhibe su sucesor al frente del gobierno da la sensación de que, no pudiendo controlar del todo la situación a lo interno de su país, sus bonos a nivel regional estarían cayendo a niveles tan ínfimos que le sería imposible continuar con los proyectos de integración y conjunción ideológica que en vida lideró y propulsó su mentor y comandante, bajo el paraguas nominativo de “Socialismo del Siglo XXI”.


La realidad de las relaciones internacionales en el continente americano dista mucho de aquella que se vive en otras regiones del planeta en donde el mantenimiento de la paz y la creación de una idea de equilibrio de poder, basado en la tenencia de medios de potencial destrucción, norman las mismas.

No así, en América Latina, las relaciones internacionales están signadas por elementos derivados de la globalización y la internacionalizacion de la economía; en pocas palabras, más allá de temas militares, es la economía y sus intrincadas operaciones lo que domina la agenda diplomática latinoamericana.

Bajo la influencia ideológica del socialismo del siglo XXI se llevó a cabo en los últimos años en Latinoamérica un proceso de integración bastante amplio e interesante. Basta con mencionar la Alianza Bolivariana para los Pueblos de América (Alba); La Unión de Naciones Suramericanas (Unasur); La Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) y en menor proporción, en el Mercado Común del Sur (Mercosur). También el programa de facilitación de petróleo para los países caribeños, que desde el 2005 ha venido siendo implementado exitosamente como iniciativa de Chávez bajo el nombre de Peetrocaribe.

integracion-regionalTodos estos esquemas de integración están normados, aunque contienen factores sociales, ideológicos y políticos reaccionarios al otrora Consenso de Washington, por elementos eminentemente económicos que, vistos de manera pragmática, sirvieron a la región, no solo para sortear con éxito la crisis económica y financiera de los últimos años sino también para posicionar de manera rotunda al continente en un sitial de importancia en la economía política internacional.

Sin embargo, paradójicamente, aun cuando Brasil, Argentina y México pertenecen al G20 (Grupo de los países industrializados y emergentes) desde el 2009 y, así mismo, Brasil pertenece al sistema de los BRICS (grupo que engloba a Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) países con enorme territorio, gran volumen poblacional, dimensiones estratégicas de recursos naturales y astronómicas cifras de crecimiento progresivo de su PIB y de participación en el comercio mundial, al parecer ninguno de estos países ha ejercido hasta ahora tan fuerte influencia como la de Hugo Chávez en la región, al punto de que hasta hoy, y desde hace más de una década, los Estados Unidos –tal vez para bien – habían prácticamente abandonado a su suerte a América Latina.

Una serie de acontecimientos ofrece la idea de que el panorama ha comenzado a variar y de que, en Latinoamérica, en los próximos años, se pretende crear una especie de esquema de integración muy diferente al que ha dominado la escena política y económica reciente, esta vez, bajo la égida del pragmatismo ideológico de los Estados Unidos.

Hace un mes el presidente Obama visitó México y asistió a la Cumbre del Sistema de Integración Centroamericana (Sica) en Costa Rica; no trajo ninguna propuesta, sin embargo, ese encuentro sirvió para acercar a los países mesoamericanos, y a nuestro país, con la idea de que Estados Unidos “está cerca” de la región. De esa visita, presumiblemente, surgiría también la reactivación de la Alianza del Pacífico, de la que se celebraría posteriormente una Cumbre el pasado 24 de este mes en Colombia.latino

Y he aquí el buque insignia del “otro camino” que se le plantea a América Latina y que según sus miembros, México, Chile, Perú y Colombia, (economías conservadoras y abiertas, con fuerte influencia y propensión a las políticas de Norteamérica) habrá de convertirse en el “nuevo motor de crecimiento y desarrollo de América Latina”.

En las palabras de Laura Chinchilla, presidenta de Costa Rica, país que ha solicitado su integración oficial al bloque, “…ya basta de ideologías, ya basta de consignas, ya basta de buscar chivos expiatorios. Tenemos que asumir con responsabilidad las tareas que aun tenemos pendientes en materia de desarrollo”, alcanza para percibirse que se hace alusión directa  a países que como Venezuela, Ecuador, Bolivia y Argentina han llevado hacia adelante la idea de que el imperialismo es la retranca común de la región y que además, este nuevo esquema, marcará, con México como economía de contrapeso a Brasil en la zona, una estrategia distinta de integración, aprovechando la ausencia ideológica y política de Chávez y la aparente debilidad repentina del Mercosur.

Y como corolario a esas gestiones de los Estados Unidos para afianzar su influencia en la zona, el Vicepresidente Joe Biden, agotó una gira por Colombia y Brasil, pasando por Trinidad y Tobago a reunirse con los países del Caricom (de los cuales doce se benefician de Petrocaribe) y prometiendo allí ayuda de su país en el área energética para los países del Caribe.

Como un elemento curioso, es de notar, que dos días después de que Biden visitara al presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, el ex candidato a la presidencia venezolana, Henrique Capriles fue recibido en el Palacio de Nariño. Se anunció además que Capriles visitará a los demás presidentes que conforman con Colombia la Alianza del Pacífico, algo que desde ya se plantea como un revés a las relaciones diplomáticas de Venezuela con estos países y hasta a la supervivencia política de Nicolás Maduro como presidente.

De manera oportuna y pragmática, República Dominicana,- adelantándose a posibles escenarios- y esgrimiendo una estrategia de avanzada en la diplomacia comercial, solicitó y ha sido aceptada como miembro observador de la Alianza del Pacífico, lo que le permitirá participar de manera cercana en futuros procesos surgidos en el seno de esta nueva fase de la diplomacia económica de América Latina.

Dos caminos, un solo continente…

@robert_takata

También puede leer este artículo en el siguiente  enlace: http://www.elcaribe.com.do/2013/05/31/america-latina.-dos-caminos-solo-continente 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s