América Latina “Ghana”


fragata

Por Robert Takata

Les confieso que ahora, sentado frente al computador (son las 11:56 a.m. del jueves 10) y dispuesto a escribir para la entrega de mañana, no logro decidir sobre qué tema opinar pues quisiera hablar sobre la “fiesta popular” que –aun en un escenario precario en la salud de Chávez- vive hoy Venezuela, en momentos en que bajo el principio de “continuidad administrativa” y con Nicolás Maduro a la cabeza, el reelecto gobierno chavista asume para un nuevo período; pero tampoco quisiera dejar pasar la oportunidad para celebrar con Argentina –en mis modestas letras – la consecución de un importante triunfo diplomático con el regreso al puerto de Mar de Plata de su Fragata Libertad, buque escuela de la armada de ese país, retenido en Ghana, África, por más de dos meses.
Es justo decir que, en las ultimas semanas han habido momentos en los que la incertidumbre ha copado los medios de comunicación acerca de la salud del comandante venezolano, y que a raíz de esto, algunas imprecisiones sobre la “pretendida situación real” con la que a veces se especula, ha provocado cierto nerviosismo en los países beneficiarios del acuerdo de Petrocaribe, incluyendo el nuestro; sin embargo, en medio de toda esa oscuridad sobre el futuro inmediato de la política venezolana y de las repercusiones directas que, un desenlace fatal en la salud de Chávez podría tener sobre los términos del acuerdo, se acaba de celebrar una cumbre con los países del ALBA y de Petrocaribe, de la que ha surgido una declaración unánime de apoyo y solidaridad a Hugo Chávez mientras, por parte de Venezuela, el vicepresidente Nicolás Maduro reiteró el compromiso venezolano en la cooperación a los países beneficiarios del acuerdo energético, lo que sin duda, muestra la voluntad política que guiará las relaciones del gobierno encabezado por Maduro con los países del área y devuelve sosiego, incluso al nuestro.

Representantes de 22 países latinoamericanos, encabezados por los presidentes de Nicaragua, Bolivia y Uruguay han asistido a los actos de este jueves, mientras que otros, como el presidente de Ecuador, Rafael Correa, han expresado su voluntad de continuar trabajando en la cooperación e integración con Venezuela. De manera que, aun en medio de un proceso difícil, que ha suscitado un interés excepcional, no solo a lo interno sino también en el plano internacional, acercan la constitución de ese país y del mecanismo de asunción y/o posesión del presidente electo previsto en ella, Latinoamérica parece estar hoy más unida que nunca y presta a preservar -en conjunto- el orden de paz interna de los países que la integran. Son frutos innegables del proceso de integración progresiva que viven nuestros pueblos.

Paralelo a esto, la presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, inició una gira por algunos países de Oriente Medio, de Asia y ha incluido a Cuba como punto de partida de la misma, en donde espera obtener información sobre la salud de su amigo, el presidente Chávez.

Inicia esta gira justo un día después de haber celebrado el regreso de la Fragata Libertad, liberada por Ghana en virtud de una sentencia del Tribunal Internacional del Mar, luego de que la misma había sido retenida a partir de una reclamación de deuda impagada, incoada ante un tribunal ghanés por un inversionista tenedor de bonos soberanos de la deuda externa argentina. Esto es sin duda, un importante triunfo diplomático que no solo hace bien a Argentina, en su lucha porque se respetara un buque de su propiedad que, por ser de la armada de ese país y no estar participando en actividades comerciales, está protegido por la Convención de Derecho de Mar, específicamente en su artículo 32, con carácter de “Bien de Público” lo que le otorga prerrogativas de Inmunidad de Estado, y por tanto inembargabilidad y protección cual si fuere una embajada acreditada ante un país extranjero, sino también al desarrollo jurisprudencial del derecho internacional público y de sus principios rectores, aparte de otras disposiciones que establecen que ningún buque militar debe ser retenido ni enjuiciado por un tribunal de un país distinto al de la bandera que lo identifica.

Conviene a Argentina, empero, y aun cuando existe una voluntad política en ese país contraria a la idea de negociar con los tenedores de bonos de su deuda externa impagada, (fondos buitres), no dejarse embriagar por un triunfo inicial y reconsiderar la opción de recurrir a métodos de solución pacífica de controversias – establecidos en el artículo 33 de la Carta de Naciones Unidas – sobre todo aquellos que no contemplan la celebración de juicios ante algún tribunal, como la negociación, buenos oficios, mediación o la decisión arbitral, con el propósito de zanjar definitivamente esa situación pues aparte de que le dará tranquilidad (la presidenta hace su gira, por ejemplo, en un avión británico alquilado por la aprehensión de que le sea retenido el avión presidencial Tango I) aparte de que garantizará que no se ponga a prueba la ejecución de los principios generales del derecho internacional público y podría incluso prevenir la ocurrencia de alguna controversia internacional de mayores y traumáticos efectos.
Al final de la entrega de hoy me doy cuenta que no he tenido que decidirme entre los dos temas … y parece inequívoco que tanto con la preservación del orden y la paz social y gubernamental en Venezuela, como con el regreso a Argentina de su Fragata Libertad, “América Latina Ghana”.

@robtakata

También puede ver este artículo en el siguiente  enlace:   http://www.elcaribe.com.do/2013/01/11/america-latina-

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