Julian Assange, vórtice conceptual de un conflicto diplomático


La simple mención de los actores principales de este proceso en el que Ecuador ha otorgado asilo diplomático a Julián Assange, así como las  actuaciones jurídicas y políticas de los mismos en la comunidad internacional en diversos momentos de la historia, además de la postura que cada uno están asumiendo en este caso en específico, es suficiente para deducir que somos testigos de un esquema jurídico-político que sentará un precedente jurisprudencial importante en las relaciones interestatales modernas.

En primer lugar hablemos del Reino Unido, país que en el 2000 se negó a extraditar al ex dictador chileno Augusto Pinochet a España para ser juzgado por crímenes de lesa humanidad, torturas y desaparición de miles de personas en los años en que gobernó a Chile. Paradójicamente, en este caso, reino Unido se ha atrevido a amenazar con violar la inmunidad de la sede diplomática ecuatoriana con el solo objetivo de sacar a un asilado allí para extraditarlo a Suecia, aun cuando los cargos por los que se le requiere en ese tercer país no pasan de ser delitos comunes, los que, sin menoscabo de su carácter execrable, no podrían compararse con los derivados del ejercicio pérfido de los diecisiete años de dictadura de Pinochet.

En segundo término, Julian Assange, centro de toda esta vorágine diplomática que amenaza con convertirse en un conflicto de amplio espectro incluso, con la Corte Internacional de Justicia, posiblemente, teniendo que pronunciarse al respecto. En tercer lugar mencionemos a los Estados Unidos, enemigo jurado de Assange por la publicación de miles de documentos clasificados que mostraban la manera de cómo EE.UU dirige sus relaciones a nivel mundial con una defensa a ultranza de sus intereses nacionales por encima de cualquier otro aspecto de la índole que fuere. Paradójicamente, Estados Unidos no ha solicitado la extradición de Assange, pero en su lugar lo ha hecho Suecia, país icónico en asuntos democráticos en la Unión Europea, pero que sin embargo, (presumo) podría estar sirviendo de escala hacia el verdadero último destino de Assange: un juicio sumario en los Estados Unidos.

En cuarto lugar, Baltasar Garzón, jurista español y abogado pro bono en la defensa de Assange es otra pieza fundamental de este proceso. Fue magistrado de la Audiencia Nacional y es el mismo juez que solicitó a Reino Unido la extradición de Pinochet y que ese país finalmente rechazó y que ahora, luego de haber sido suspendido de sus funciones en la judicatura española, defiende con tesón el derecho de Assange al asilo diplomático y a que se le garantice al mismo, por un lado, un juicio justo en Suecia en donde se le respeten sus derechos fundamentales y además, la no extradición a los Estados Unidos.

Por último, Ecuador y su presidente Rafael Correa, haciendo uso de prerrogativas como la igualdad de los Estados consagrada en la Carta de las Naciones Unidas, la inmunidad manifiesta de las sedes diplomáticas establecida en la Convención de Viena de 1961, los aspectos reglamentarios surgidos no solo de acuerdos de la Habana, Montevideo y Caracas sobre asilo territorial y diplomático, el ejercicio de la expresa soberanía y la prerrogativa de otorgar asilo a quien el Estado así lo entienda pertinente, entre otros más instrumentos jurídicos, le ha otorgado a Assange el asilo diplomático que este solicitaba.

Reino Unido le negó el salvoconducto para que Assange saliera del país hacia Ecuador y esa negativa se basa en que, aun cuando en Latinoamérica el asilo tiene carácter generalizado, no así en Europa en donde se tiene la aprehensión de que puede ser usado para escapar de procesos legales con sustento real y diáfano, y, en el terreno  jurídico, prefieren ajustarse a lo establecido por el Convenio de Ginebra de 1949 y el Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos en sus artículos 45 y 3 respectivamente, que dejan por sentado que solo no se permitirá la extradición en caso de certeza de que la persona a ser extraditada recibirá en ese país tortura y tratos inhumanos y degradantes; y además por el Convenio Europeo de Extradición de 1957 que prohíbe la misma si los motivos de la solicitud son de carácter político, aspectos que, según Reino Unido no reviste en lo más mínimo la solicitud hecha por Suecia.

En términos generales, Ecuador, aun cuando tiene toda la potestad jurídica para conceder el asilo a quien entienda de lugar, no debió concederlo en este caso o, en un pensamiento quimérico quizás, debió maniobrar para que el solicitante enfrentara los cargos en Suecia y otorgarlo una vez este estuviera allí ya que, aunque todo el mundo podría imaginar que los Estados Unidos quieren juzgar a Assange y condenarlo a una pena ejemplarizadora y quién sabe si hasta inhumana, en términos prácticos y objetivos, es Suecia quien está solicitando la extradición para juzgarle por un delito de carácter común, y en este caso, no existe jurisprudencia ni convención alguna que, en términos pragmáticos, sobre todo por la historia democrática de Suecia y su tradicional respeto a los derechos humanos, establezca la no pertinencia de la extradición.

Aun así, Reino Unido no violará la sede diplomática, sin embargo, veremos a Assange hacerse viejo en esa legación diplomática a menos que la cordura y los buenos oficios enrumben las negociaciones hacia un final consensuado sobre la base de las conveniencias estatales –incluso económicas- pues un proceso judicial, aun cuando haya resolución, si no hay acuerdo político,  no llevaría a lugar ninguno.

También puede ver este artículo en el siguiente  enlace: http://www.elcaribe.com.do/2012/08/24/julian-assange-vortice-conceptual-conflicto-diplomatico

Anuncios

Un pensamiento en “Julian Assange, vórtice conceptual de un conflicto diplomático

  1. […] a ustedes artículos de análisis y opinión en ocasión del asilo diplomático solicitado por Julian Assange a Ecuador y concedido, haciendo uso de sus soberanas prerrogativas, por este país y también, en un […]

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s